Mª José Serna

Mª José Serna
Mª José Serna. Psicóloga Albatera. MVL 686 544 714 (Ilustración Alexandre Jansson)

viernes, 6 de marzo de 2015

La historia de la rana confiada

La historia de la rana confiada

“Imagínate una cazuela llena de agua, en la que en su interior hay una rana. Mientras ésta nada, se está calentando la cazuela a fuego lento. Poco a poco el agua se va templando y la rana sigue nadando, le resulta agradable. La temperatura no deja de subir y el agua cada vez está más caliente, justo más de lo que a la rana le gustaría, pero sigue sin inquietarse, a pesar de que el calor le produce somnolencia y algo de fatiga.
Al subir más la temperatura, a la rana ya le va pareciendo desagradable, pero se encuentra sin fuerzas, así que se aguanta y trata de adaptarse. No hace nada más. La temperatura del agua sigue subiendo poco a poco, sin prisa pero sin pausa, hasta el momento en que la rana acaba hervida y muere sin haber realizado el mínimo esfuerzo por salir de la cazuela…
Seguramente que si se hubiera sumergido en una cazuela a 50 grados, ella misma de un solo salto se habría puesto a salvo…”
Impresionante, ¿Verdad?
Fábula de Olivier Clerc, escritor y filósofo francés.

domingo, 22 de febrero de 2015

Las películas como herramientas para ilustrar de manera visual las características que tienen las personas que padecen algún trastorno de la personalidad

El cine es considerado el séptimo arte. Es una forma excitante de expresión, de comunicación, de
entretenimiento y también de aprendizaje. Sobre este último punto se expondrán algunos casos en los que
algunas películas pueden ayudar a la comprensión de los trastornos de la personalidad. Los expertos en
personalidad han encontrado que existen rasgos de personalidad, los cuales son pautas duraderas en la forma de percibir, relacionarse y pensar acerca del entorno y de uno mismo y que se hacen presentes en una los contextos sociales y personales. Solamente cuando los rasgos de personalidad son inflexibles y no permiten que el individuo se adapte a su contexto social, y cuando causan un deterioro funcional significativo o malestar subjetivo, puede diagnosticarse un trastorno de la personalidad.

Trastorno esquizoide de la personalidad


A las personas esquizoides les gusta estar solas, les disgusta la compañía o la interacción con los demás, estás desapegadas emocionalmente de las personas a su alrededor.


De acuerdo al DSM-IV para diagnosticar este trastorno se necesita:


A. Un patrón general de distanciamiento de las relaciones sociales y de restricción de la expresión emocional en el plano interpersonal, que comienza al principio de la edad adulta y se da en diversos contextos, como lo indican cuatro (o más) de los siguientes puntos:

1. ni desea ni disfruta de las relaciones personales, incluido el formar parte de una familia
2. escoge casi siempre actividades solitarias
3. tiene escaso o ningún interés en tener experiencias sexuales con otra persona
4. disfruta con pocas o ninguna actividad
5. no tiene amigos íntimos o personas de confianza, aparte de los familiares de primer grado
6. se muestra indiferente a los halagos o las críticas de los demás
7. muestra frialdad emocional, distanciamiento o aplanamiento de la afectividad

B. Estas características no aparecen exclusivamente en el transcurso de una esquizofrenia, un trastorno del estado de ánimo con síntomas psicóticos u otro trastorno psicótico y no son debidas a los efectos fisiológicos directos de una enfermedad médica.


Para mostrar el trastorno esquizoide, se sugiere la película Pequeña Miss Sunshine/Little Miss Sunshine, producción de los Estados Unidos de Norteamérica del 2006, dirigida por Jonathan Dayton y Valerie Faris. El personaje a analizar se llama Dwayne, interpretado por el actor Paul Dano, quien es una persona solitaria que ha hecho un voto de silencio hasta que no logre entrar a la academia militar, ya que quiere ser piloto aviador. Ya lleva 9 meses sin dirigirle la palabra a nadie y cuando le es estrictamente necesario comunicarse utiliza una libreta para escribir sus opiniones o sus pensamientos. Una de sus notas dice que odia a todos, su tío le pregunta que si a su familia también la odia y el subraya “a todos”. Considera que su familia es un infierno.


Cuando su papá alaba su gran disciplina y determinación con sus objetivos de no hablar hasta que logre entrar a la academia, se puede apreciar que a Dwayne le importa poco el comentario (no lo halaga). Está distanciado de los miembros de la familia, pasa todo su tiempo encerrado en su cuarto leyendo (Es un admirador de Friedrich Nietzsche), muestra frialdad emocional, un ejemplo de esto es cuando su hermana está feliz de que va a participar en un certamen de belleza infantil y los demás miembros de la familia comparten la alegría de la hermana, Dwayne se comporta frío y distante como si no le importara nada. Walter Riso dice que el estilo esquizoide se hace más evidente cuando se le enfrenta a temas como el amor, la amistad, la pasión, las fantasías y la compasión; es decir, aquellas cuestiones donde el factor humano y la sensibilidad cobran más fuerza. Cuando una persona se acerca más a un esquizoide, éste se alejará más, y cuando más amable sea una persona con ellos, más distante será su comportamiento. Sus respuestas emocionales tenderán a ser planas y poco expresivas. No disfrutará mucho de las relaciones íntimas; las aceptará a regañadientes, siempre y cuando, no haya compromiso. Será una persona solitaria con pocos amigos y una historia afectiva, sueños y vida interior muy pobre. 



María de los Angeles López Ortega.

Universidad La Salle Morelia. México

viernes, 9 de enero de 2015

"Las dos hermanas y la naranja"


 "Las dos hermanas y la naranja"


El ilustre Ben Tahir, guerrero valeroso y hábil gobernante, vivía con sus dos hijas en su hermoso palacio. Desde que ambas nacieron quiso educarlas con inteligencia y sensibilidad, y por eso dejó la educación de las niñas al cuidado del mayor sabio de su tiempo, Abu al Jadá.


Cada mañana, Ben Tahir sonreía contemplando los juegos de sus hijas en el jardín de palacio, y las veía comportarse con elegancia, sencillez y decoro. Pero un día, para sorpresa de todos, las dos hermanas empezaron a pelearse. Sin poder dar crédito a lo que veían sus ojos, el padre se les acercó a toda prisa y preguntó al maestro Abu cuál era el motivo de la trifulca.Naranjas

- Es por una naranja, mi Señor – le reveló éste.

- ¿Por una naranja?

- Así es, mi Señor. Este año el naranjo nos ha dejado sólo una.

- ¡Pues que dividan inmediatamente la naranja en dos mitades, una para cada niña!. ¡Es lo más justo y equilibrado! – dijo Ben Tahir, sin dudarlo un instante.

Se sentía satisfecho, pues su decisión había sido sabia, equitativa y justa.

Sin embargo observó que ninguna de sus hijas pareció alegrarse con la solución, y ambas se retiraron en silencio a sus habitaciones, tristes y alicaídas.

-  ¿Por qué mis hijas continúan tristes? ¿Cómo es posible? – preguntó Ben Tahir, desconcertado.

El sabio Abu le respondió:

- Quizá el partir la naranja en dos mitades se revela ahora como algo decididamente tonto, Gran Señor.

- ¿Acaso me insultáis?, vasallo.

- No Señor, sólo digo que prestando más atención a sus hijas podría haber alcanzado un reparto mejor.

- ¿Cómo dices, viejo Abu?

- De haber preguntado, en lugar de decidir por ellas, se habría dado cuenta que consistía en dar toda la piel a quien de ellas la pretendía sólo para ralladura, y así elaborar un pastel, y dar toda la pulpa a la otra quien deseaba comérsela sin más.

No debemos olvidar que hay diferentes puntos de vista.

viernes, 19 de diciembre de 2014

Marilyn Monroe

Trastorno histriónico de personalidad o cómo ser Marilyn Monroe

A medida que se ha ido indagando en sus memorias, alusiones de las personas que la conocían, biografías de todo tipo y análisis por parte de estudiantes y profesionales en psicología, principalmente del psiquiatra de Marilyn, Ralph Greeson, se ha ido desentrañado el marco psicológico de esta actriz de la cual se sabe que padecía trastorno histriónico de personalidad, un desorden emocional que tiene unos rasgos muy del estilo de la seductora Monroe.

Excesiva preocupación por la apariencia física, sensibilidad excesiva a la desaprobación, exuberancia en la demostración de la sexualidad y la seducción hasta el punto de no ser capaz de mantener una conversación con personas del sexo opuesto sin que exista el rol depredador – presa, baja tolerancia a la frustración, pensar que una amistad o relación es mucho más íntima de lo que es, ser fácilmente influenciable, búsqueda excesiva de aprobación exponiéndose como objeto de admiración, dramáticos cambios en el estado de ánimo.

Una necesidad enfermiza de ser constantemente atendida independientemente de  los medios que tuviera que utilizar para ello, ocasionando posteriormente depresiones y ansiedad debido a que aquello que conseguía – ser deseada por su atractivo físico – no se correspondía con lo que quería de sí misma – ser deseada por su personalidad -.

Este estado aumentaría en la década de los cincuenta cuando su matrimonio fallido con Arthur Miller, hizo que se evidenciara la realidad de una mujer que se valía de la promiscuidad para huir de sí misma, para ser admirada y para obtener la reverencia que no obtenía sin necesidad de llamar la atención utilizando un arsenal que se oponía a sus propios valores.

Desde un principio, quiso ser tenida en cuenta para que la tomaran en serio y, sin embargo, para ello se valió de su atractivo físico, hecho que si que consiguió que hombres de gran cultura se postraran a sus pies . Sin embargo, cuando ella era consciente de que su atractivo no radicaba en lo que ellos veían en ella como Norma Jean Mortenson sino en el mito sexual que era Marilyn Monroe, recurría a nuevas conquistas e infidelidades para llenar un vacío al que solo pondría fin una sobredosis de barbitúricos.

Curiosamente, ella siempre quiso ser recordada como una gran actriz y nunca lo conseguiría porque, si bien es cierto que, en su última época, consiguió cierto reconocimiento por su trabajo, su legado de mayor importanciaha sido un estereotipo, un “cliché social” que ha perdurado durante décadas y del que todavía no nos hemos deshecho.

La imagen de rubia y tonta que ella misma consiguió que se le atribuyera, jamás le hará justicia pero, obviamente, tampoco la imagen de superdotada que actualmente se quiere mostrar de ella; Marilyn Monroe fue, ni más ni menos, una mujer que padecía  graves carencias emocionales y que disponía de escasos recursos para huir de sus fantasmas pasados.

Murió antes de tiempo habiendo sido una actriz a tiempo completo que vivió para los focos y las miradas ajenas, mostrando su mejor sonrisa y aceptando las reglas del juego, mientras una Norma Jean Mortenson a la que no le habían permitido – ni se había permitido – madurar emocionalmente, soñaba con que cayera, de una vez, el telón y empezara la vida.

La mente es maravillosa.

sábado, 22 de noviembre de 2014

El cine como herramienta ilustrativa en la enseñanza de los trastornos de la personalidad.

Trastorno paranoide de la personalidad

A las personas con este trastorno se les puede describir como sumamente desconfiadas, creen que todo el mundo les quiere hacer daño, por lo que nunca bajan la guardia, siempre están a la defensiva, todo el tiempo están buscando comprobar sus hipótesis de que cualquier persona o cosa representa un peligro para ellas.

De acuerdo al DSM-IV para diagnosticar este trastorno se necesita:
A. Desconfianza y suspicacia general desde el inicio de la edad adulta, de forma que las intenciones de los demás son interpretadas como maliciosas, que aparecen en diversos contextos, como lo indican cuatro (o más) de los siguientes puntos:
1. sospecha, sin base suficiente, que los demás se van a aprovechar de ellos, les van a hacer daño o les van a engañar
2. preocupación por dudas no justificadas acerca de la lealtad o la fidelidad de los amigos y socios
3. reticencia a confiar en los demás por temor injustificado a que la información que compartan vaya a ser utilizada en su contra
4. en las observaciones o los hechos más inocentes vislumbra significados ocultos que son degradantes o amenazadores
5. alberga rencores durante mucho tiempo, por ejemplo, no olvida los insultos, injurias o desprecios
6. percibe ataques a su persona o a su reputación que no son aparentes para los demás y está predispuesto a reaccionar con ira o a contraatacar
7. sospecha repetida e injustificadamente que su cónyuge o su pareja le es infiel.

B. Estas características no aparecen exclusivamente en el transcurso de una esquizofrenia, un trastorno del estado de ánimo con síntomas psicóticos u otro trastorno psicótico y no son debidas a los efectos fisiológicos directos de una enfermedad médica.

Para ejemplificar este trastorno se sugiere la película Te doy mis ojos, filme español del 2003 del director Icíar Bollaín. El personaje de Antonio interpretado por el actor Luis Tosar, es al que se deberá prestar atención para comprender la personalidad paranoide, ya que le hace la vida imposible a su pareja, llamada Pilar y a su hijo Juan. Hay varias escenas impactantes que muestran como es un sujeto paranoico, una de ellas es en la que va Antonio, Pilar y Juan en el coche; (debido a las palabras altisonantes en el diálogo original entre los personajes sólo se va a parafrasear lo que dijeron) Antonio va quejándose de su hermano, de cómo se siente explotado por éste a raíz de que le ayuda a construir un chalet y cómo, según él, su hermano se aprovecha; entonces Antonio le pregunta a su esposa qué piensa, y ésta le contesta, “Nada”; Antonio le pregunta en un tono más exaltado, “¡Cómo que nada! ¿En qué estás pensando?”, y Pilar le responde de nuevo, “Nada”; entonces Antonio ya muy agresivo le dice, “¡Cómo que nada! ¡Pilar no me mientas! ¿Qué estás pensando que soy un fracasado porque me va peor que a mi hermano?”; Pilar le contesta, “No” y Antonio replica, “¿Cómo que no? ¿En qué estás pensando?” Pilar contesta, “Que no estoy pensando en nada”, a lo que Antonio responde parando el coche, “O me dices en que estás pensando o no nos movemos en toda la noche”. Unos segundos después Antonio siente muchas ganas de golpear a su esposa y para evitarlo él se baja y patea y golpea el coche varias veces, se nota el miedo y el terror de Pilar y Juan que aun se encuentran dentro del carro.
En esta escena se aprecia que la actriz Laia Marull, quien interpreta a Pilar, hace una extraordinaria actuación que nos permite visualizar que efectivamente la esposa no estaba pensando nada, de hecho se veía muy cansada y el que está obsesionado con que todo el mundo piensa mal y se quiere aprovechar de él es Antonio.

Los individuos paranoides viven en un estado de amargura y frustración constantes, del que culpan a los demás por sus continuas agresiones -siempre según su distorsionado punto de vista-. A medida que se sienten más solos, más hostiles y huraños se tornan, con lo que se produce un círculo vicioso por el que todavía reprochan más a los otros su situación y, en consecuencia, los demás se alejan en mayor medida. No sólo los paranoides están frustrados afectivamente -sobre todo, por ser ellos tan hostiles y espantar a los demás-, sino que también sienten rabia porque les gustaría destacar, despuntar mucho por encima de la gente. Esto es debido a un proceso de desapego o desvinculación afectiva fruto de sentir a los demás como enemigos: dicho de otra forma, sería como pensar que ellos no necesitan a nadie porque valen mucho más, y que además se vana vengar de los otros por haberles perjudicado tanto.

Esta película contiene muchas otras escenas en las que Antonio interroga cada una de las acciones de Pilar, hay mucha violencia doméstica y también se puede apreciar que a su vez Antonio sufre con su forma de ser; no es feliz, hace intentos por cambiar pero no lo logra.

Walter Riso dice que una de las formas de reconocer a un paranoide es que éste tenderá a menospreciar sus logros económicos y profesionales, para asegurarse de que no persiguen su patrimonio; su repertorio está lleno de “por qués” (en la escena sugerida el repertorio está lleno de, “¿qué piensas?”) tratando de entender las motivaciones de los demás; estará al pendiente de la actitud que toma su pareja hacia personas del sexo opuesto (coqueteos, miradas, insinuaciones), para evaluar si es fiel o no. Asimismo, la persona que sea la pareja del paranoide terminará sintiendo un vacío y tendrá la desagradable sensación de que dio más de lo que recibió.

María de los Angeles López Ortega.
Universidad La Salle Morelia. México

lunes, 27 de octubre de 2014

PAUTAS EDUCATIVAS FAMILIARES POSITIVAS







PAUTAS EDUCATIVAS FAMILIARES POSITIVAS.

LA CONDUCTA

Entendemos por conducta o comportamiento todo lo que hace el ser humano.Las personas estamos continuamente produciendo conductas, casi todas ellas son aprendidas.

Toda conducta está influencia o determinada por el ambiente en el que se produce. “Ambiente” es todo lo que nos rodea. Para el niño pequeño su ambiente es fundamentalmente: la familia y el centro infantil. Por lo tanto, estas dos ambientes influirán directamente en el aprendizaje de sus comportamientos y en su forma de ser. Puesto que la actitud de los adultos que rodean al niño es de suma importancia pretendemos en este documento exponer una serie de pautas que favorezcan la adquisición de hábitos y conductas adecuadas.

Consideraciones generales sobre la conducta
  1. *      Toda conducta que va seguida de una consecuencia que guste o interese a la persona que lo realiza (recompensa) tiende a repetirse.
  2. *      Cuando una conducta no obtiene recompensa (consecuencia agradable), tiende a extinguirse.
  3. *      La conducta que va seguida de consecuencias desagradable (castigos) tienden a extinguirse.
  4. *      La mayoría de las conductas se aprenden por imitación. Imitando lo que hacen o dicen otras personas.
  5. *      Los problemas de conducta sean del tipo que fuere no son otra cosa que maneras de reaccionar aprendidas con el tiempo. (los comportamientos de uno depende de las reacciones del otro).. Educar supone siempre influenciar el desarrollo de la personalidad del niño.

Aspectos que favorecen una conducta ajustada

PARA FAVORECER LA APARICIÓN DE CONDUCTAS AJUSTADAS, LOS PADRES DEBEN:

- Ejercer la autoridad ambos padres por igual.
- Tener coherencia:
ü  En la elección de las propias pautas educativas
ü  A la hora de premiar y castigar
ü  A la hora de mantener el castigo
- Ser constantes: mantener siempre las pautas elegidas. No hacer excepciones.
- Actuar de forma tranquila, equilibrada y relajada.
- Cumplir siempre las promesas y mantener los castigos.
- Prestar atención, interesarse, alabar y motivar a sus hijos ante conductas positivas.
- Favorecer siempre las conductas de autonomía.
- Explica a los niños las razones por las que tienen que hacer las cosas.
- Dejarles que se expresen y nos cuenten sus razonamientos.
- Demostrar nuestro interés por sus progresos.
- Ayudarle a resolver sus problemas.
- Acordarse de lo que sentíamos a su edad.
- Anticiparse a las llamadas de atención prestándole, en la medida de lo posible, una atención adecuada antes de que empiece su mal comportamiento.

Aspecto que dificultan una conducta ajustada

LOS PADRES NO DEBEN:

- Hacer uno de bueno y otro de malo.
- Contradecirse ni discutir delante del niño, sobre todo a cerca de la conducta Imponer castigos que sabemos que no se van a cumplir.
- Utilizar el castigo que tenga que cumplir cuando hace tiempo que ocurrió la mala conducta. --
- Aprovechad el momento en el que ocurren las cosas.- Prometer premios que no se van a cumplir.
- Fijarse solamente en lo que el niño hace mal.
- Considerar a su hijo como “pobrecito”.
- Ceder ante chantajes emocionales de los niños (niños zalameros,...).
- Considerar los problemas que presenta el niño como imposible de mejorar.
- Pedirles que hagan cosas que estén por encima de sus posibilidades.
- Ignorar las conductas positivas de nuestros hijos.
- Pretender llevar siempre la razón en los problemas que plantean los niños.
- Hacerles sentirse inferiores.
- Pensar que los niños tienen nuestros mismos intereses.

JUNTA DE EXTREMADURA. CONSEJERÍA DE EDUCACIÓN CIENCIA Y TECNOLOGÍA




miércoles, 24 de septiembre de 2014

ANÁLISIS SISTÉMICO DE LAS RELACIONES PERSONALES EN LA PELÍCULA DE BLANCANIEVES.

 BLANCANIEVES.

En la España de los años 20, el más grande de los toreros, Antonio Villalta y la más grande las folclóricas, Carmen de Triana, viven en la ciudad de Sevilla. Son una familia feliz que se irradia en la cara de sus personajes y con grandes planes de futuro. Durante la corrida el torero sufre una grave cogida y Carmen de Triana por la conmoción de la cogida rompe aguas y tiene a su hija Carmencita, muriendo en el parto.

Relación abuela- Carmencita:
Ante la ruptura de la estructura familiar de Carmencita por distintos hechos fortuitos en el mismo momento de su nacimiento, ésta pasa a tener una nueva familia reconstituida con su abuela materna. La relación entre la abuela y la nieta va más allá de la relación típica de abuelos-nietos, figuras cuidadoras y  transmisoras de valores, se convierte sin remedio en la figura principal, la que la cuida en sus necesidades materiales y emocionales. El papel de la abuela es fundamental en la vida de Carmencita, a través de esa relación la niña adquiere su propia identidad, la abuela la educa como la madre que nunca tuvo pero recordando que su madre tiene aunque sea de forma ausente un papel importante en su vida. Vivir estas experiencias junto a la persona  que más la quiere será siempre positiva, incluso siendo dolorosas,  mejorará su proceso de socialización.

Relación Carmencita-madrastra:
Lejos de querer usurpar la figura de una nueva madre, la relación entre  Carmencita y la perversa madrastra es una relación llena de celos por parte de esta mujer vanidosa y envidiosa, que la ve como una posible rival en belleza y en el amor que puede disputar frente a su marido, por ello la rechaza y la trata mal, con el fin de conseguir el poder en esta familia. En resumen, la malvada madrastra decidió que «muerto el perro, se acabó la rabia».
Aprendemos imitando, y dentro de este proceso de aprendizaje la comparación es un mecanismo sano para tener referencias externas de otras experiencias o de formas sociales novedosas o desconocidas y calibrar lo que estamos aprendiendo. Pero a veces la comparación puede ser autodestructiva porque impide el aceptarse a uno mismo. Comparándose uno no se siente ser lo que es, sino en referencia a los demás y tiene que ser “más que”, o se sentirá “menos que” por tener o no tener, por creer que se es o no se es.

Relación Carmencita-Antonio Villalta:
  Antonio rechaza mantener contacto alguno con la niña en el  mismo momento de su nacimiento. El dolor físico y emocional que sufre este hombre ante un acontecimiento dramático, la muerte de su mujer, hace que no quiera tener contacto con ella (esconde su cabeza como una avestruz), tal vez por culparla por la muerte de su amada o bien porque el mero hecho de verla día a día le recuerde de forma más intensa el dolor por la pérdida de su mujer, así que Antonio también aplica el refranero español: muerto el perro se acabó la rabia. Pero, como todo aquello que está sin solucionar busca un orden en la vida, la relación entre ellos vuelve a fluir cuando la chica regresa a su lado. Antonio parece perdonarse por haber renunciado al amor de su niña, recuperando el rol de padre aportando mucha felicidad. La niña, con una actitud positiva no pierde el tiempo en recriminar su ausencia durante toda su vida, sino que aprovecha la segunda oportunidad que le ofrece la vida en un intento de modificar su propio destino. Sellan una alianza que se generaliza a lo largo de la vida de la niña.

Relación Blancanieves con los enanitos:
La relación de la chica con el enanito más joven que suponemos que representa a mudito del cuento original, es muy fraternal por parte de ella. El chico está enamorado de ella pero de una forma platónica. El mayor de los hombre enanos, representado por gruñón, es un personaje como el del cuento que vive siempre de mal humor, a ella la ve como un extraño que puede hacer tambalear la relación que existe en esa pequeña familia compuesta por  7 miembros, que puede afectar a la consolidación del grupo, el caso es que es el único a quien no le hace gracia la presencia de la chica en el grupo. La pérdida de memoria es muy significativa, ante el dolor por la muerte de su padre y de forma también traumática hace que Carmencita olvide todo su pasado en un intento de protegerse de esa pena adquiriendo junto a su nueva familia una nueva identidad, la de Blancanieves. Son sus nuevos terapeutas de calle.

Podemos concluir la obra explicando la capacidad y el empeño de la niña en buscar la felicidad, primero durante su estancia con su abuela, luego recuperando la relación fraternal con su padre y más tarde aprovechando el encuentro fortuito con una pandilla de hombrecitos que ella acepta y se deja adoptar como un miembro más. El amor y la búsqueda de la felicidad son claves en la vida de esta chica, es capaz de generar recursos propios para salir fortalecida en situaciones complicadas. La clave está en tomarlas como un desafío que alecciona y estimula y no como una fatalidad del destino.
El cuento de Blancanieves de los hermanos Grimm es una narración que se corresponde con el mundo deseado, en el que sus personajes desdichados tienen que vagar para encontrar su suerte. La situación familiar que vive Blancanieves en el momento del cuento es muy cruda y es precisamente la imposibilidad de soportar esa hostilidad familiar es la que obliga a romper con lo cotidiano y a lanzarse al mundo para librar su propia aventura. En esa aventura se relaciona con personajes extraordinarios, los 7 enanitos, que están a disposición del personaje bueno, y cuya ayuda desaparece cuando ya han cumplido su misión. Los cuentos transmiten que las luchas contra las dificultades de la vida son inevitables, es parte intrínseca de la vida humana; pero si no se huye, sino que se enfrenta a las privaciones inesperadas, se llega a dominar los obstáculos y a ser victorioso.

Cuando llegamos al final del cuento esta chica tan luchadora no despierta de su sueño, sigue enclaustrada en su urna de exposición, y derrama una lágrima cuando el enanito mudito la besa, pero ¿esa lágrima que representa?: ¿la tristeza de no poder seguir luchando por su felicidad? ¿la renuncia a la lucha de la misma como en su día hizo su padre? O tal vez (y prefiero quedarme con ésta), la espera  de la aparición de un nuevo personaje extraordinario que le ayude a salir de esta nueva situación?


María José Serna Rodríguez.